Hace 200 años, en el norte de Inglaterra ocurrió algo increíble: una locomotora a vapor con varios vagones acoplados circuló de Stockton a Darlington. Y este tren no solo transportaba carbón y otras mercancías, sino también personas.
Con la inauguración de esta línea de ferrocarril a vapor, el 27 de septiembre de 1825 dio comienzo la era del ferrocarril propiamente dicha – y con ella, la carrera triunfal de un componente básico de la movilidad moderna, que no ha perdido ni un ápice de su importancia hasta el día de hoy. Ideado en un principio para transportar de una forma más eficiente el carbón, sus promotores, liderados por el empresario industrial Edward Pease y el ingeniero George Stephenson, revolucionaron el mundo del transporte. Para ello se valieron de locomotoras a vapor que circulaban sobre una línea ferroviaria pública, que se podía utilizar tanto para mercancías como para pasajeros. El primer trazado fue topografiado en 1818/19 por George Overton, un ingeniero de caminos galés. Su primera propuesta se basaba en vagones tirados por caballos, en vez de por locomotoras a vapor.
Facsímil del plano de la línea de Stephenson del año 1822 con el primer trazado planificado por Overton (fuente: National Railway Museum York). La ruta de Overton (línea de puntos): un camino recto y directo que estaba diseñado para vagones tirados por caballos y tenía menos curvas. La ruta de Stephenson (línea continua) estaba adaptada a las locomotoras de vapor, con pendientes más suaves y más curvas para mantener la eficiencia.
Cuando George Stephenson fue nombrado ingeniero jefe en 1821, volvió a topografiar el trazado y lo adaptó a la tracción a vapor. A pesar de que las mediciones de Overton representaban la base para el concepto de una línea de ferrocarril a Stockton, su participación directa terminó con la contratación de Stephenson. Los planos revisados bajo la nueva dirección fueron presentados ante el Parlamento, que el 19 de abril de 1821 aprobó la ley "Stockton & Darlington Railway Act" y también concedió el permiso de construcción.
La locomotora „Locomotion No. 1“ de Stephenson del ferrocarril Stockton-Darlington Railway: grabado en cobre original desplegable de la obra „Reports on Canals, Railways, Roads“, de William Stricklan, publicada en 1826 en Filadefia después de su viaje de investigación tecnológica a través de Inglaterra. (RailCollection Suchanek)
Los primeros carriles eran de hierro fundido o forjado y se colocaban sobre bloques de piedra o traviesas de madera. El ferrocarril Stockton & Darlington Railway utilizaba tanto traviesas de bloques de piedra (sobre todo en pendientes) como traviesas de madera en algunos puntos.
Un souvenir: un alfiletero de alrededor de 1825/1827 con la imagen de la "Locomotion No. 1" y una nota sobre la inauguración en su reverso. (RailCollection Suchanek)
El 27 de septiembre de 1825, el día de la inauguración, se reunió una gran multitud para presenciar el viaje inaugural del ferrocarril. La Locomotion No. 1, conducida por George Stephenson, remolcaba un tren mixto compuesto de vagones con carbón y harina y coches de pasajeros. El tren tardó varias horas en llegar desde Shildon (cerca de los talleres de locomotoras), pasando por Darlington, hasta Stockton. En función de la pendiente y del estado de la vía, la velocidad osciló entre los 8 y los 24 km/h (entre 5 y 15 mph).
El posterior éxito de la explotación de la línea demostró que el ferrocarril podía cambiar radicalmente la forma de viajar, el comercio y la industria, allanando el camino para el crecimiento exponencial de las redes ferroviarias en todo el mundo. (dks)
En la feria profesional iaf de Münster (20-22 de mayo de 2025), Plasser & Theurer presentará en su estand una exposición especial con motivo del 200 aniversario del ferrocarril. Se expondrán numerosas piezas originales y documentos de la colección "RailCollection Suchanek" relacionados con el ferrocarril jubilar y el Reino Unido, así como del periodo de 1830-1850, que documentan los inicios de los ferrocarriles en Norteamérica y en Europa continental.