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Columnista invitado

Determinación de la vida útil económica: una tarea de la Gestión del Ciclo de Vida

El sistema de transporte ferroviario se enfrenta a exigencias cada vez mayores. La forma adecuada de reaccionar a los cambios por parte de los ferrocarriles es la innovación. La Gestión del Ciclo de Vida es el núcleo de la Gestión de Activos y también da respuesta a las dudas relacionadas con la rentabilidad de las innovaciones.

Columnista invitado
Univ.-Prof. Dipl.-Ing. Dr. techn. PETER VEIT , Director del Instituto para el Ferrocarril y el Transporte, Universidad Técnica de Graz

La gestión del ciclo de vida asegura la elección y utilización óptima de las instalaciones para cada sistema.

La gestión de activos consiste en garantizar la explotación óptima de las instalaciones existentes, así como en identificar los campos de aplicación de los diferentes componentes de la vía, tanto innovadores como conocidos, en función de toda una serie de condiciones marco. A fin de poder realizar una evaluación de carácter integral, la gestión de activos moderna tiene en cuenta todas las interacciones posibles entre los distintos componentes, las diferentes estrategias de mantenimiento y los plazos de reinversión, para lo que son indispensables los análisis del ciclo de vida.

Aprender a comprender el comportamiento de la vía

La modelización como herramienta de análisis excede con creces los planteamientos de una valoración económica: el hecho de tener que considerar los efectos de diferentes opciones a lo largo de toda la vida útil de la vía exige realizar unos pronósticos sobre su comportamiento, los denominados pronósticos de mantenimiento. Estos, a su vez, requieren comprender cómo se comporta la vía, ya sea a través de análisis de tendencias específicas sobre la base de los datos existentes o, en el caso de las inversiones, mediante la superposición de los resultados generales y las expectativas derivadas de criterios técnicos y/o los primeros resultados de ensayos en línea. Además, las diferentes tipologías de superestructuras, de estrategias de mantenimiento y de ejecución de obras están asociadas a requisitos de cortes de vía concretos, por lo que los costes de perturbaciones en la explotación también deben ser incluidas en la evaluación.

La determinación de la vida útil económica es una labor continua y, además, la única forma de hallar la fecha de reinversión óptima en un determinado tramo de vía. Se trata, pues, de decidir entre: “¿Seguir manteniendo o reinvertir?”

Mantenimiento frente a inversión

Las instalaciones tienen diferentes vidas útiles; para la cuestión que nos ocupa, importan la vida útil técnica y la vida útil económica. Esta última es más corta, ya que hacia el final de la vida útil técnica se empiezan a disparar las necesidades de mantenimiento. Una prolongación de la vida útil reduce la amortización anual, aunque esto, por regla general, se paga con un mayor gasto en mantenimiento. En consecuencia, a fin de establecer el momento óptimo, deberán confrontarse la “amortización durante la vida útil” y el “mantenimiento durante la vida útil” (figura 1).

El enfoque holístico de la vía/La relación entre la Gestión de Activos y la Gestión del Ciclo de Vida

La gestión de activos y la gestión del ciclo de vida son tareas relacionadas/interdependientes. Una gestión de activos que no disponga de los datos técnicos correspondientes no tiene fundamento. Evaluar únicamente los datos actuales tampoco es suficiente, ya que no se tendrían en cuenta los efectos a largo plazo y los costes de explotación derivados. La gestión de activos depende, por tanto, de un acceso directo a todos los datos técnicos de la vía para poder pronosticar su comportamiento en base a análisis y conocimientos técnicos. También es necesaria la comprensión de los principios operacionales a efectos de incluir las consecuencias en términos de costes en los métodos de evaluación económica con objeto de asegurar unas evaluaciones completas y acordes al sistema ferroviario.

El futuro de la Gestión del Ciclo de Vida

Actualmente, la gestión del ciclo de vida se aplica a todos los componentes de la superestructura ampliada. Este hecho también se refleja en la investigación. Sobre la mesa hay nuevos métodos analíticos para los datos existentes y la integración de las nuevas fuentes de datos, todo ello utilizando herramientas tales como el big data o la digitalización, con el fin de posibilitar pronósticos adicionales o afinar los ya existentes. Las nuevas herramientas proporcionan nuevos datos, pero no crean conocimiento por sí mismas. De esta labor continuará encargándose el intelecto de las personas, también en el futuro. En la actualidad, se está investigando sobre el valor de los resultados del Fiber Optic Sensing, analizando la utilidad de la densidad espectral de potencia para componentes específicos de la vía, así como evaluando la utilización de sensores adicionales para la recogida de datos. En el futuro, también se podrán recopilar datos en el curso de los trabajos en la vía, que servirán para afinar los pronósticos. Todo ello exige, asimismo, ulteriores esfuerzos dirigidos a desarrollar los métodos de evaluación correspondientes y hará que la gestión del ciclo de vida se convierta, cada vez más, en un elemento integrador de la infraestructura ferroviaria.